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Materiales necesarios:
– Pegamento para tela o pegamento de contacto.
– Tijeras pequeñas.
– Un trozo de tela de piel sintética o polipiel del mismo color y textura que la pieza que quieres reparar.
Pasos a seguir:
1. Limpia y seca bien la superficie de la piel falsa que necesitas reparar.
2. Si hay algún hilo suelto o borde desgastado, recórtalo cuidadosamente con las tijeras para que quede limpio.
3. Aplica una pequeña cantidad de pegamento para tela o pegamento de contacto en los bordes de la zona dañada de la piel falsa. Asegúrate de usar el pegamento adecuado para el tipo de material que estás reparando. Sigue las instrucciones del fabricante en cuanto a la cantidad y la forma de aplicación.
4. Presiona los bordes de la zona dañada sobre el pegamento para que se adhieran correctamente.
5. Corta un trozo de tela de piel sintética o polipiel del mismo color y textura que la pieza que estás reparando. Asegúrate de que el trozo de tela sea lo suficientemente grande como para cubrir completamente la zona dañada.
6. Aplica una capa delgada de pegamento en el parche de tela que cortaste.
7. Coloca el parche de tela sobre la zona dañada, presionando firmemente para que se adhiera al pegamento.
8. Deja que el pegamento se seque según las instrucciones del fabricante.
9. Una vez que el pegamento esté completamente seco, revisa la zona reparada para asegurarte de que esté firme y bien adherida.
10. Si hay algún exceso de pegamento visible, límpialo con un paño húmedo.
11. ¡Listo! Ahora tu piel falsa, sintética o polipiel debería estar reparada y lista para usar nuevamente.
Recuerda que este truco es útil para reparaciones pequeñas y no garantiza una reparación permanente en todos los casos. Si la zona dañada es demasiado grande o no se adhiere correctamente, puede ser necesario buscar la ayuda de un profesional en reparación de textiles o considerar reemplazar la pieza dañada.

