Hay un método tradicional de conservación que se utiliza en algunas culturas llamado «encalar» o «encasillado», que puede ayudar a prolongar la frescura de los huevos durante un período de hasta 2 años.
Método de Encasillado:
- Preparación de la cal: Necesitarás cal viva (hidróxido de calcio), que se puede encontrar en tiendas de productos de construcción o en tiendas especializadas de agricultura. La cal viva es un compuesto alcalino que ayuda a mantener un entorno desfavorable para el crecimiento bacteriano.
- Lavado de los huevos: Lava los huevos con cuidado para eliminar cualquier suciedad superficial. No uses agua caliente ni detergente, ya que esto puede dañar la cutícula protectora natural de los huevos.
- Sumersión en cal: En un recipiente grande, mezcla agua con cal viva para hacer una pasta espesa. La proporción típica es de aproximadamente 1 parte de cal por 10 partes de agua. Sumerge los huevos completamente en esta pasta, asegurándote de que estén completamente cubiertos.
- Almacenamiento en bote de cristal: Una vez que los huevos estén completamente recubiertos de la mezcla de cal, colócalos en un bote de cristal limpio y seco. Asegúrate de que estén bien separados para evitar que se toquen entre sí.
- Sellado hermético: Cierra herméticamente el bote de cristal para evitar la entrada de aire y humedad, lo que podría comprometer la efectividad de la conservación.
- Almacenamiento en un lugar fresco y oscuro: Coloca el bote en un lugar fresco y oscuro donde la temperatura sea constante. Un sótano o despensa suele ser ideal para este propósito.
- Rotación y control de calidad: Es importante rotar los huevos y verificar su calidad periódicamente. Desecha cualquier huevo que presente signos de deterioro, como mal olor o cambios en la textura.

